Más ajuste, menos ingresos: el Gobierno oficializó otro tarifazo que agrava la crisis social
Luis Caputo y MarÃa Tettamanti. (Foto: X / @luiscaputoAR)
En medio de una fuerte caída del poder adquisitivo y una recesión que ya se siente en todo el país,
El gas subirá 16,9% y la luz 3,6% desde febrero. Las boletas residenciales podrían aumentar hasta $11.900.
En una economÃa atravesada por la recesión, la pérdida de empleo y el derrumbe del consumo, el Gobierno nacional confirmó un nuevo aumento de tarifas que vuelve a impactar de lleno en la vida cotidiana de millones de argentinos.
A partir de febrero, las tarifas de gas se incrementarán un 16,9% y las de electricidad un 3,6%, profundizando la polÃtica de ajuste impulsada por el Ejecutivo.
Según cifras oficiales, las facturas de gas para usuarios residenciales registrarán subas que irán desde $960 hasta $11.900, un golpe significativo para hogares cuyos ingresos vienen siendo licuados por la inflación y la falta de actualizaciones salariales acordes.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es evitar aumentos más bruscos durante los meses de invierno. No obstante, el nuevo esquema confirma una estrategia de incrementos constantes y acumulativos, que trasladan el peso del ajuste fiscal directamente a los usuarios.
El impacto es especialmente grave en jubilados, trabajadores informales y familias de ingresos medios y bajos, que destinan una porción cada vez mayor de sus recursos a pagar servicios esenciales.
En paralelo, se reducen subsidios y se consolida un modelo energético que deja a amplios sectores sociales al borde de la exclusión.
El tarifazo vuelve a poner en evidencia las consecuencias sociales del rumbo económico actual: más ajuste, menos consumo y mayor deterioro de la calidad de vida, mientras el Gobierno prioriza las metas fiscales por sobre el bienestar de la población.
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