GREMIALES
20 de octubre de 2026
El SECASFPI presiona a la CGT y reclama un paro general tras las detenciones en el subte
Tras la detención de los representantes sindicales del subte volvió a poner en el centro de la escena la discusión sobre la respuesta que debe dar el movimiento obrero frente a los conflictos laborales y la intervención de las fuerzas de seguridad.
En ese contexto el gremio que conduce Carlos Ortega repudió la detención de los metrodelegados y exigió una respuesta contundente de la central obrera. Reclamó un paro nacional del transporte y una huelga general para enfrentar lo que considera un avance contra la representación sindical y el derecho a reclamar de los trabajadores.
La detención de los tres representantes sindicales del subte volvió a poner en el centro de la escena la discusión sobre la respuesta que debe dar el movimiento obrero frente a los conflictos laborales y la intervención de las fuerzas de seguridad. En ese contexto, el Sindicato de los Trabajadores de la Administración Nacional de la Seguridad Social (SECASFPI), conducido por Carlos Ortega, repudió lo ocurrido y reclamó a la Confederación General del Trabajo (CGT) que convoque de manera urgente a medidas de fuerza contundentes.
El sindicato planteó la necesidad de una respuesta unificada y sostuvo que la gravedad de los hechos exige superar los pronunciamientos individuales para avanzar hacia una acción colectiva. Entre las medidas reclamadas, mencionó un paro nacional del transporte y un paro general.
"Detienen a representantes sindicales en su propio lugar de trabajo. ¿Qué más vamos a esperar?", cuestionó el gremio, al expresar su rechazo a las detenciones y poner el foco en la responsabilidad de la conducción cegetista frente a una situación que afecta directamente a trabajadores organizados y a sus representantes.
La CGT, ante una nueva exigencia
El pronunciamiento del SECASFPI suma presión sobre la conducción de la CGT, que enfrenta el reclamo de distintos sectores sindicales para que adopte una posición más firme ante los conflictos laborales y las medidas que afectan a las organizaciones gremiales.
La exigencia no se limita a una declaración de solidaridad con los metrodelegados. El sindicato reclama que el repudio se traduzca en una medida de fuerza capaz de expresar el respaldo del conjunto de los trabajadores y de advertir que las detenciones de dirigentes o delegados en el ámbito laboral no pueden ser consideradas un hecho aislado.
El planteo de un paro nacional del transporte adquiere especial relevancia por el impacto que una medida de esas características tendría sobre la actividad cotidiana y por la posibilidad de articular una protesta con alcance nacional. A eso se suma el reclamo de un paro general, una herramienta histórica del movimiento obrero para confrontar con decisiones políticas, económicas o institucionales que considera perjudiciales para los trabajadores.
Un reclamo por una respuesta colectiva
Para el SECASFPI, el episodio requiere una reacción que involucre al conjunto de las organizaciones sindicales. La discusión, de este modo, trasciende el conflicto específico del subte y alcanza a la capacidad de las centrales obreras para actuar de manera coordinada frente a situaciones que afectan a sus representados.
La demanda de Ortega y de la organización que conduce coloca a la CGT ante una definición política y gremial: mantener el reclamo en el terreno de los pronunciamientos o avanzar hacia una medida de fuerza que unifique a distintos sectores del sindicalismo.
Por el momento, el planteo del SECASFPI expresa una exigencia concreta de convocatoria urgente a un paro del transporte y a una huelga general. La respuesta de la central obrera será determinante para conocer el alcance que puede adquirir el reclamo y si existe voluntad de transformar la solidaridad con los metrodelegados en una acción conjunta del movimiento sindical.