SINDICATOS
5 de septiembre de 2026
El juzgado penal NRO 2 absolvió a Raúl Durdos y golpeó el corazón de la interna del SOMU
El secretario general del SOMU fue absuelto tras una extensa audiencia que terminó cerca de la medianoche. El fallo representa un fuerte revés para las acusaciones que llegaron a juicio y abre ahora una nueva etapa, a la espera de los fundamentos de la decisión judicial.
En ese contexto el Secretario General del SOMU Raúl Durdos terminó la semana con una noticia que impacta de lleno en la interna del Sindicato de Obreros MarÃtimos Unidos: la Justicia dictó su absolución en el juicio por las acusaciones de violencia de género en el ámbito laboral, hostigamiento, maltrato, discriminación y desobediencia judicial.
La resolución fue adoptada luego de una audiencia que se extendió hasta cerca de la medianoche y que puso fin al debate oral desarrollado ante el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N.º 2 de la Ciudad de Buenos Aires.
Cabe señalar que Durdos habÃa llegado al juicio acusado a partir de la denuncia presentada por Bettina Santillán, exsecretaria de la Mujer del SOMU. Durante las jornadas del debate se escucharon testimonios y se incorporaron distintos elementos de prueba presentados por las partes.
El dirigente sindical, en la primera jornada, habÃa decidido no declarar ante el tribunal y solicitó retirarse de la sala durante el desarrollo de la audiencia.
Uno de los elementos que habÃa adquirido mayor repercusión durante el juicio fueron audios atribuidos a Durdos que la querella presentó como prueba. También declararon testigos que describieron su propia experiencia dentro de la organización sindical. Entre ellos estuvo Ingrid Monje, quien sostuvo que el caso de Santillán no habrÃa sido aislado y formuló cuestionamientos sobre distintas situaciones internas del gremio.
Pero el resultado judicial fue contundente: Durdos fue absuelto.
Ahora comienza otra discusión: la polÃtica y sindical.
La denuncia habÃa quedado instalada como uno de los principales capÃtulos de la fuerte disputa interna que atraviesa al SOMU. El proceso judicial se desarrolló paralelamente al conflicto por la conducción del sindicato y por la situación electoral de la organización.
Un dato procesal adquiere especial relevancia: la fiscalÃa que intervino inicialmente no habÃa promovido la elevación a juicio oral al considerar que no existÃa delito, y fue la querella la que impulsó la continuidad del proceso hasta llegar al debate.
Ahora, con el veredicto absolutorio, el escenario cambia.
La Justicia deberá dar a conocer los fundamentos de la decisión. Allà estará la verdadera clave para determinar cómo fueron valorados los testimonios, los audios y el resto de las pruebas incorporadas durante el juicio.
Por eso, aunque el resultado ya es conocido, todavÃa queda por conocer el razonamiento jurÃdico que llevó al juez a absolver al dirigente.
Para Durdos, el fallo representa un alivio judicial en medio de una interna sindical que lleva meses atravesando tribunales, elecciones cuestionadas y disputas por la conducción del SOMU.
Para la organización gremial, en cambio, queda abierta una discusión mucho más amplia: qué rumbo tomará el sindicato después de este capÃtulo judicial y cómo impactará la absolución en la disputa polÃtica por su conducción.
La sentencia no borra la interna. Pero sà cambia, de manera significativa, uno de los argumentos judiciales que habÃa pesado sobre el escenario polÃtico del SOMU.