28 de junio de 2026
El PRO reconoció que la crisis de Adorni debilitaba al Gobierno y trababa la actividad legislativa
Cristian Ritondo admitió que las denuncias contra el exjefe de Gabinete generaban conflictos permanentes en el Congreso y complicaban los acuerdos políticos del oficialismo.
La salida de Manuel Adorni continúa generando repercusiones dentro del escenario político nacional. Esta vez fue el diputado del PRO Cristian Ritondo quien reconoció públicamente que la permanencia del funcionario representaba una fuerte carga para el Gobierno de Javier Milei y para el funcionamiento del Congreso.
"Era una debilidad que tenía el Gobierno", sostuvo Ritondo al explicar que las denuncias judiciales y el desgaste político del exjefe de Gabinete monopolizaban el debate parlamentario y dificultaban la construcción de consensos.
El legislador admitió que tanto en Diputados como en el Senado se acumulaban tensiones y fracasos de sesiones vinculados a la situación de Adorni, mientras la oposición impulsaba pedidos de explicaciones y nuevas medidas legislativas.
Según indicó, el clima político generado en torno al funcionario impedía avanzar en otros debates de fondo relacionados con la situación económica y social del país.
La salida de Adorni se produjo tras semanas de presiones internas, negociaciones políticas y el avance de causas judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y utilización de bienes estatales para actividades personales.
Desde distintos sectores políticos venían advirtiendo que el oficialismo necesitaba desactivar el conflicto para recuperar capacidad de negociación parlamentaria y contener el creciente desgaste institucional.
Ritondo consideró que la decisión del Ejecutivo llegó con demora, aunque remarcó que finalmente permitirá "descomprimir" la situación política y retomar la agenda legislativa.
En paralelo, el dirigente del PRO volvió a posicionar a Diego Santilli como una figura con experiencia política y parlamentaria para asumir mayores responsabilidades dentro del Gobierno nacional.
