CIENCIA
18 de mayo de 2026
Fuerte retroceso del empleo científico estatal: más de 6 mil puestos perdidos desde diciembre de 2023
El sistema científico y tecnológico argentino atraviesa un escenario de profunda preocupación tras registrarse una significativa reducción del empleo público en organismos vinculados a la investigación y el desarrollo. Desde diciembre de 2023 hasta la actualidad, el sector perdió 6.327 puestos de trabajo, pasando de 75.057 a 68.730 empleos.
En ese contexto Los datos surgen de un informe elaborado por el Grupo Economía, Política y Ciencia (EPC), perteneciente al Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), que advirtió sobre el impacto del ajuste en áreas estratégicas para el país. De acuerdo al relevamiento, el promedio de reducción equivale a casi ocho puestos laborales eliminados por día en organismos científicos y tecnológicos del Estado.
Entre las instituciones más afectadas aparece el CONICET, que encabeza el listado con 2.365 empleos menos. Detrás se ubican el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con una disminución de 836 puestos, y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que registró 834 bajas.
El informe también alertó sobre la situación crítica del INTI, donde podrían profundizarse las pérdidas laborales en caso de concretarse nuevos retiros voluntarios y despidos ya anunciados. Según señalaron desde el EPC-CIICTI, el organismo podría llegar a reducir hasta un 48% su planta de trabajadores, quedando con una estructura menor a la que tenía en la década del ’80. Desde distintos sectores gremiales y científicos vienen manifestando preocupación por el desmantelamiento de áreas clave para la investigación, la innovación y el desarrollo productivo nacional. Además, sostienen que la reducción de personal impacta directamente en la capacidad del Estado para sostener proyectos tecnológicos, científicos y de transferencia al sector productivo. El escenario genera alarma entre trabajadores y especialistas, quienes advierten que la pérdida de recursos humanos altamente calificados podría tener consecuencias a largo plazo para el sistema científico argentino.
