GREMIALES
15 de junio de 2026
Alarma en el sector textil: el 86% de los despedidos que se vuelca al cuentapropismo trabaja en la informalidad.
Un relevamiento entre trabajadores desvinculados de TN y Platex confirmó el deterioro laboral que atraviesa la actividad. Más de la mitad sigue desempleada y apenas dos de cada diez lograron recuperar un empleo formal.
En ese contexto la crisis que golpea a la industria textil argentina continúa profundizando el deterioro del empleo formal en el movimiento obrero. Además un relevamiento realizado entre trabajadores despedidos de TN&Platex reveló que el proceso de reinserción laboral resulta cada vez más difícil y que gran parte de quienes lograron generar nuevos ingresos terminaron incorporándose a actividades informales. Según los resultados de la encuesta, realizada sobre 612 exempleados de la compañía, el 54 por ciento permanece sin trabajo.
Entre quienes consiguieron alguna ocupación, la mayoría debió recurrir al cuentapropismo como única alternativa frente a la falta de oportunidades laborales en el sector industrial. Cabe señalar que el dato más preocupante surge de las condiciones en las que se desarrolla esa actividad. El 86 por ciento de los trabajadores independientes consultados reconoció desempeñarse sin registración ni cobertura laboral, una situación que refleja el crecimiento de la precarización y la pérdida de derechos conquistados históricamente por los trabajadores. Además, solo el 43 por ciento de quienes lograron reinsertarse consiguió volver a una relación laboral formal, lo que significa que apenas dos de cada diez despedidos recuperaron un empleo registrado. Desde distintos ámbitos sindicales advierten que la situación no constituye un hecho aislado sino el resultado de una política económica que impacta de lleno sobre la producción nacional. La Federación de Industrias Textiles Argentinas informó que desde diciembre de 2023 desaparecieron alrededor de 22.000 puestos de trabajo en la actividad, convirtiendo al sector en uno de los más golpeados por la apertura importadora, la caída del consumo y el retroceso de la producción. Los trabajadores de mayor edad aparecen entre los más perjudicados. El desempleo alcanza al 72 por ciento de quienes tienen entre 50 y 59 años y supera el 80 por ciento en los mayores de 60, evidenciando las dificultades para reinsertarse laboralmente tras años de experiencia en la industria.
La situación también afecta especialmente a los empleados con más trayectoria. Dos de cada tres trabajadores que acumulaban más de once años de antigüedad en la empresa continúan sin conseguir una nueva fuente laboral. Mientras continúan los cierres de plantas, las suspensiones y las reducciones de producción en distintos puntos del país, las organizaciones sindicales observan con preocupación el avance de un fenómeno que combina destrucción de empleo registrado, aumento de la informalidad y debilitamiento del aparato productivo nacional. Para el movimiento obrero, detrás de cada fábrica que reduce su actividad no solo desaparecen puestos de trabajo: también se deterioran las condiciones de vida de miles de familias y se profundiza la incertidumbre sobre el futuro de una de las industrias más importantes para la generación de empleo en Argentina.
