GREMIALES
20 de marzo de 2026
Tensión en las paritarias del SOMU: fuerte pulseada con las cámaras pesqueras por los salarios en congeladores.
El gremio marítimo expuso el detalle de las negociaciones con CAPECA, CAPIP y CEPA y advirtió sobre el impacto de las propuestas empresarias, que implicarían una fuerte reducción en los ingresos de los trabajadores.
En ese contexto el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) informó sobre el estado de las negociaciones paritarias en el sector de buques congeladores, en medio de un escenario de marcada tensión con las cámaras empresarias de la actividad pesquera. Según detallaron desde la organización sindical, desde el mes de enero se vienen desarrollando encuentros tanto virtuales como presenciales con las cámaras CAPECA, CAPIP y CEPA.
En esas instancias, los representantes empresariales plantearon como eje central la intención de aplicar la misma tabla de valores por tonelada de producción que ya fue acordada con otros gremios del sector, como Patrones y Maquinistas, lo que implicaría una reducción cercana al 22% en los ingresos por tonelada. Desde el SOMU señalaron que, en el marco de estas negociaciones, se buscó evitar repetir el complejo escenario del año pasado, cuando la falta de acuerdos derivó en la paralización de la actividad y en un fuerte impacto económico para los trabajadores. Durante las reuniones paritarias, el sindicato puso el foco en un aspecto clave: el porcentaje de liquidación del dólar. Actualmente, cada tonelada producida se liquida tomando como referencia el 78% del valor del dólar oficial tipo comprador del Banco Central.
Según advirtieron, aceptar sin modificaciones la propuesta empresaria implicaría, en la práctica, una caída superior al 40% en los valores establecidos en los convenios colectivos de trabajo. Tras un amplio debate interno con los paritarios nacionales, el gremio resolvió acercar distintas alternativas a las cámaras, contemplando tanto la situación del sector como la necesidad de resguardar el salario de los trabajadores. En una primera instancia, el SOMU planteó aceptar la tabla de valores impulsada por las empresas, pero con la condición de que la liquidación del dólar se realice al 100% y que el salario básico de navegación sea absorbido por la producción, en línea con lo que ocurre en la flota fresquera.
Esta propuesta fue rechazada por las cámaras, que la consideraron insuficiente y contraofertaron con una liquidación al 90%. Luego, el sindicato presentó una segunda alternativa, reduciendo su pretensión al 97% en la liquidación del dólar, manteniendo el resto de las condiciones. Sin embargo, la respuesta empresaria volvió a ser negativa. En una tercera propuesta, el SOMU propuso fijar la liquidación en un 95%, insistiendo en la necesidad de alcanzar un acuerdo que permita sostener la actividad sin perjudicar los ingresos de los trabajadores. Tras esta última presentación, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio, a la espera de que las cámaras trasladen la propuesta a las empresas y definan una respuesta. El conflicto continúa abierto y refleja la puja de fondo entre la necesidad de garantizar la operatividad de la flota y la defensa del poder adquisitivo de los trabajadores marítimos, en un contexto económico que sigue sumando incertidumbre al sector.
