POLITICA
9 de septiembre de 2026
Walter Correa cuestionó la apertura indiscriminada y defendió una política portuaria con trabajo y soberanía
El ministro de Trabajo bonaerense participó de la primera reunión del Consejo Portuario junto a Axel Kicillof y representantes sindicales, empresariales y del sistema portuario. Advirtió sobre el impacto de la extranjerización y reivindicó el rol de los trabajadores organizados en la definición de una estrategia productiva.
El ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, participó de la primera reunión del Consejo Portuario Bonaerense y puso el eje en la relación entre trabajo, producción y soberanía.
El encuentro se realizó este martes 8 de septiembre en La Plata y estuvo encabezado por el gobernador Axel Kicillof, quien reunió a representantes de los distintos sectores que intervienen en la actividad portuaria.
Correa sostuvo que la Provincia enfrenta el desafío de construir una política propia frente a un modelo nacional que, según su mirada, favorece la apertura indiscriminada y la extranjerización de sectores estratégicos.
“En la Provincia defendemos el trabajo, la producción y la soberanía”, expresó el ministro.
El puerto como generador de empleo
Para Correa, la política portuaria no puede pensarse exclusivamente desde las necesidades del comercio exterior.
Cada operación portuaria involucra trabajadores, empresas, transportistas, astilleros, talleres, servicios logísticos y distintas actividades que forman parte de una cadena productiva.
Por eso, la discusión sobre quién opera los puertos, bajo qué bandera navegan los buques y dónde se realizan las reparaciones tiene consecuencias concretas sobre el empleo argentino.
El Consejo Portuario aparece así como una herramienta para discutir una estrategia integral.
La Provincia sostiene que trabajadores y organizaciones sindicales deben formar parte de esa planificación y no quedar relegados a observar decisiones tomadas exclusivamente desde sectores empresariales o administrativos.
Contra la extranjerización
El planteo de Correa se inscribe en una preocupación que atraviesa a buena parte del movimiento obrero marítimo y portuario: el avance de empresas extranjeras sobre actividades que históricamente generaron empleo argentino.
La discusión adquiere particular importancia en el transporte marítimo y el cabotaje, donde los sindicatos vienen reclamando políticas que permitan recuperar participación de los buques de bandera nacional.
La propia composición del nuevo Consejo muestra que el Gobierno bonaerense buscó incorporar esa mirada. FESIMAF tiene allí dos representantes, Jorge Alejandro Vargas y Mariano Moreno; FEMPINRA cuenta con Roberto Coria y César López; también participan FEPA, SAONSINRA y SIMAPE.
Una mesa con Estado, trabajadores y empresas
Correa destacó precisamente la necesidad de articular a los trabajadores organizados, el Estado y las empresas para construir una política portuaria que acompañe el desarrollo productivo.
La idea supone abandonar una visión fragmentada del sistema y analizar de manera conjunta infraestructura, logística, industria naval, marina mercante y empleo.
En ese esquema, el puerto aparece como una pieza fundamental para discutir el modelo económico.
La Provincia pretende que las inversiones y las políticas portuarias tengan un efecto multiplicador sobre el territorio bonaerense: más actividad industrial, más reparaciones navales, más movimiento de cargas y, fundamentalmente, más empleo argentino.
Una discusión que excede a los puertos
La intervención de Correa forma parte de una disputa política más amplia.
El Gobierno bonaerense sostiene que la Argentina no puede limitarse a exportar materias primas y depender de operadores y servicios extranjeros para transportar sus propios productos.
Desde esa perspectiva, recuperar capacidades marítimas y portuarias constituye una política de desarrollo.
La posición expresada por el ministro de Trabajo coloca nuevamente al movimiento obrero en el centro de una discusión estratégica: qué país se quiere construir y qué lugar tendrán los trabajadores argentinos en esa estructura productiva.
El Consejo Portuario Bonaerense será, a partir de ahora, uno de los ámbitos donde esa disputa comenzará a expresarse institucionalmente.