POLITICA
20 de agosto de 2026
Sturzenegger afirmó que la economía argentina atraviesa un proceso de “crecimiento inédito, pero con distintas velocidades”
Federico Sturzenegger, aseguró que, si se toma como referencia la deuda que vence dentro del actual mandato presidencial, el verdadero Riesgo País de la gestión de Javier Milei estaria por los 80 puntos,debajo de los más de 500 puntos que marcan hoy los indicadores soberanos
El ministro pronosticó que, de mantenerse el actual esquema de incentivos y el desarrollo de Vaca Muerta y otros proyectos energéticos, al menos 2 millones de personas podrían instalarse en la provincia de Neuquén en los próximos 30 años. Esa migración interna, señaló, respondería a la búsqueda de empleo y oportunidades ligadas a la explotación de hidrocarburos y recursos minerales. Sturzenegger remarcó que los polos productivos del interior, especialmente los ligados a la energía, la minería y las exportaciones, se perfilan como motores de la actividad en las próximas décadas, lo que abre interrogantes sobre infraestructura, vivienda y servicios en las ciudades que podrían recibir ese flujo de nuevos habitantes.
Además el ministro vinculó las posibilidades de crecimiento sostenido con cuatro ejes centrales de la estrategia oficial: el respeto a los derechos de propiedad, la mejora de la infraestructura, la disponibilidad de financiamiento y una mayor apertura económica. Según su visión, estos factores permitirían consolidar un clima de negocios estable y atractivo para las inversiones de largo plazo. Es la primera vez que el crecimiento es liderado por las exportaciones, un proceso de crecimiento inédito que mira al mundo en su conjunto, destacó.
Reconoció que es un crecimiento que no es homogéneo, pero eso no pasa en ningún lugar del mundo, no puede crecer todo a la misma velocidad, justificó. Detalló que hay una diferencia de crecimiento por regiones, y repitió que a Neuquén se van a mudar dos millones de personasen los próximos treinta años. La estabilización ha generado una redistribución dentro de los argentinos, el impuesto inflacionario lo pagaban los pobres, la baja del déficit ha redistribuido esos ingresos a los sectores pobres, arriesgó.