POLITICA
4 de agosto de 2026
El PJ declaró la guerra política a la ley de tierras de Milei y llamó a militar para frenar el proyecto en el Senado
Dirigentes del Partido Justicialista, legisladores nacionales y referentes del movimiento peronista lanzaron este lunes una fuerte ofensiva política contra el proyecto del Gobierno que busca modificar el régimen de tierras rurales y advirtieron que la iniciativa representa un nuevo intento de entrega del patrimonio nacional.
La reunión se realizó a las 18 en la sede nacional del PJ, ubicada en Matheu 130, en la Ciudad de Buenos Aires, y concluyó con un llamado a redoblar la militancia para impedir que la norma avance en el Senado.Del encuentro participaron el presidente del bloque de senadores de Unión por la Patria, José Mayans; los senadores Eduardo “Wado” de Pedro y Jorge Capitanich; el presidente del bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria, Germán Martínez; y el exministro de Agricultura Julián Domínguez, entre otros dirigentes y referentes del peronismo.
El clima fue de abierta confrontación con el oficialismo. Mayans cuestionó desde el inicio el nombre elegido por el Gobierno para la iniciativa. “Le pusieron Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Es un título grandilocuente y mentiroso”, afirmó. Ademas apuntó contra Javier Milei y su estrategia legislativa. “Este presidente parece un emperador. Ya planteó la Ley Ómnibus, la Ley Bases y ahora viene con esta ley. Pero nosotros seguimos en la lucha por la liberación”, sostuvo. en la misma linea Mayans advirtió que el proyecto podría restringir seriamente la capacidad del Estado para ejecutar políticas públicas. “Si esta ley se aprueba, va a ser muy difícil hacer obra pública, escuelas u hospitales”, señaló.Además, denunció el avance de la extranjerización del territorio argentino. “Hoy hay 13 millones de hectáreas en manos extranjeras, una superficie equivalente a toda la provincia de Santa Fe. Vienen por el agua, por la tierra y por los recursos estratégicos del país”, expresó.
Julián Domínguez recordó que la actual Ley de Tierras fue impulsada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que esa norma surgió de un amplio consenso político para proteger los intereses nacionales.El expresidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez vinculó además la defensa de esa norma con la situación judicial de la expresidenta. “Esa Ley de Tierras fue posible por la decisión de Cristina, que también está presa por esta ley, por defender los intereses del pueblo”, manifestó.
Por su parte, Wado de Pedro aseguró que la iniciativa oficial implica un ataque directo a la soberanía. “Milei dijo que venía a destruir el Estado, pero con esta ley está destruyendo la Nación. Sin territorio no hay soberanía ni hay país”, advirtió. También afirmó que quienes acompañen el proyecto “están violando la Constitución Nacional y el juramento que realizaron como legisladores”.
El senador Eduardo “Wado” de Pedro sostuvo que la propuesta oficial implica una afectación directa a la soberanía nacional. “Milei dijo que venía a destruir el Estado, pero con esta ley está destruyendo la Nación: el territorio es uno de los elementos constitutivos de un país. Sin territorio no hay soberanía ni hay país”, expresó.Asimismo, planteó que la aprobación de la iniciativa entraría en contradicción con principios constitucionales. “Somos una Nación federal, no una confederación de provincias. El que vote esta ley está violando la Constitución Nacional y violando el juramento que realizó cuando juró defender la Constitución Nacional. Es traición a la patria”, afirmó.
Jorge Capitanich calificó a la administración libertaria como “el gobierno más gorila y más vendepatria de la historia” y sostuvo que el verdadero problema del país es la concentración de la tierra y la falta de acceso para los sectores populares.,
Germán Martínez convocó a intensificar el trabajo político y territorial durante las próximas horas para impedir que el oficialismo instale la idea de que la aprobación del proyecto es inevitable.La reunión dejó una definición contundente: el peronismo buscará convertir el debate sobre la tierra en una bandera de resistencia frente a las políticas del Gobierno y en un eje central de movilización durante el tratamiento parlamentario de la iniciativa.