POLITICA
1 de agosto de 2026
El PJ volvió a fracasar en su intento de unidad y la interna ya golpea al movimiento peronista
La reunión impulsada por el gobernador riojano Ricardo Quintela terminó sin avances concretos y dejó expuesta una vez más la profunda fractura entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Mientras el oficialismo acelera su agenda de reformas, el peronismo continúa atrapado en una disputa por el poder que preocupa a sectores sindicales.
En ese marco los dirigentes del Partido Justicialista intentan mostrar una imagen de unidad, pero detrás de la foto persisten las mismas diferencias que paralizan al espacio. El encuentro promovido por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, buscó acercar posiciones entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, aunque terminó confirmando que la reconciliación sigue lejos.
En el entorno del gobernador bonaerense consideran que la unidad que se intenta exhibir es más una necesidad electoral que un acuerdo político genuino. Kicillof evita quedar atrapado en una imagen forzada que, entienden sus colaboradores, no resuelve las diferencias de fondo sobre la conducción del peronismo y la estrategia frente al gobierno de Javier Milei.
Máximo Kirchner, por su parte, volvió a marcar distancia con el mandatario bonaerense y cuestionó los movimientos del sector que impulsa una construcción política con mayor autonomía respecto de La Cámpora. La tensión entre ambos dirigentes se mantiene como el principal obstáculo para ordenar al PJ en el distrito más importante del país.
Desde distintos sectores del sindicalismo peronista observan con preocupación una interna que se prolonga mientras el Gobierno nacional avanza con reformas laborales, privatizaciones y recortes sobre el Estado. Para muchos dirigentes gremiales, el peronismo sigue sin construir una conducción capaz de ofrecer una respuesta política unificada frente al ajuste.
La mediación de Quintela no logró modificar el escenario. La fotografía que algunos buscaban como símbolo de reconciliación terminó siendo apenas un gesto protocolar, sin consecuencias políticas concretas. Detrás de esa imagen, las tribus del PJ continúan disputando poder, candidaturas y liderazgo.
Con el calendario electoral en marcha y la ofensiva del oficialismo sobre derechos laborales y estructuras estatales, el nuevo fracaso en el intento de unidad deja al peronismo enfrentando uno de sus desafíos más delicados: resolver su propia interna antes de aspirar a convertirse nuevamente en una alternativa de poder.