Mientras el Gobierno vacía Vialidad Nacional, los trabajadores viales sostienen la conectividad del país
En plena emergencia climática en la Patagonia y la Cordillera, los trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad lograron restablecer la circulación en rutas clave, incluida la Ruta Nacional 40 en el tramo de los Siete Lagos. Denuncian salarios congelados, falta de equipos, herramientas y maquinaria, y advierten que el Ejecutivo busca desmantelar el organismo.
El temporal que azota desde hace días a la Patagonia y la zona cordillerana volvió a dejar al descubierto una realidad que el Gobierno Nacional intenta ocultar: sin la Dirección Nacional de Vialidad y sin el trabajo de sus empleados, gran parte del país quedaría aislada frente a los fenómenos climáticos extremos.
Durante las últimas 72 horas, cuadrillas viales trabajaron de manera ininterrumpida para despejar rutas cubiertas por acumulaciones de hasta cuatro metros de nieve y remover los derrumbes registrados sobre la Dirección Nacional de Vialidad , especialmente en el tramo de los Siete Lagos, uno de los corredores estratégicos del sur argentino. Gracias a ese esfuerzo fue posible restablecer la transitabilidad y recuperar la conectividad entre localidades que habían quedado incomunicadas.
Los protagonistas de esta tarea son, una vez más, los trabajadores y trabajadoras viales, quienes denuncian que desempeñan funciones esenciales con salarios congelados que rozan la línea de pobreza, sin ropa de trabajo adecuada, con herramientas insuficientes y con maquinaria que en muchos casos no recibe el mantenimiento necesario.
Desde el sector recuerdan que llevan casi tres años reclamando una recomposición salarial, la entrega de indumentaria, equipamiento y materiales indispensables para realizar tareas de alto riesgo en condiciones extremas. Aun así, sostienen que continúan cumpliendo con su responsabilidad histórica: garantizar la conectividad en todo el territorio nacional.
La paradoja es contundente. Mientras el Gobierno impulsa políticas de ajuste, vaciamiento y eliminación de áreas estratégicas del Estado, son esos mismos trabajadores los que, con enorme esfuerzo y muchas veces poniendo en riesgo su integridad física, permiten que ambulancias, camiones, fuerzas de seguridad, turistas y habitantes de la región vuelvan a circular.
Los trabajadores viales no ocupan las tapas de los diarios, pero son quienes mantienen en pie una infraestructura crítica para el funcionamiento del país. En medio del temporal, demostraron nuevamente que la Dirección Nacional de Vialidad no es un gasto: es un servicio público esencial que sostiene la vida cotidiana y la integración territorial de la Argentina.
Notas Relacionadas
Miles de trabajadores y trabajadoras protagonizaron este jueves una multitudinaria movilización frente al Congreso Nacional para rechazar el proyecto impulsado por el Gobierno que modifica la Ley de Tierras Rurales.
La movilización convocada por la UTEP, las dos CTA, sindicatos de la CGT y organizaciones sociales marcará el inicio de un plan de lucha unificado contra las políticas del Gobierno nacional. La protesta tendrá como eje el rechazo a la iniciativa sobre tierras y a lo que los dirigentes califican como un proceso de entrega del patrimonio nacional.
En un giro que deja expuesta la estrategia del Gobierno nacional, el conflicto que mantuvo paralizada buena parte de la actividad portuaria comenzó a destrabarse este martes luego de una reunión clave realizada en el Ministerio de Seguridad Nacional. Tras horas de negociación, el Ejecutivo aceptó elevar a la Presidencia de la Nación la suspensión de los efectos del Decreto 690/26, la norma que desató el rechazo de los prácticos y pilotos de cabotaje y puso en jaque al sistema de navegación argentino.