FE.SI.MA.F
29 de junio de 2026
Crisis en el sector arenero: la FESIMAF declaró el estado de alerta y crece la tensión por la paritaria
Los gremios marítimos y fluviales denunciaron la falta de respuestas salariales por parte de las cámaras empresarias y advirtieron que podrían profundizar las medidas de fuerza. Alertan por posibles complicaciones en el abastecimiento de arena para Vaca Muerta y la construcción.
La Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) declaró el estado de alerta luego del fracaso de las negociaciones paritarias con las cámaras empresarias del sector de extracción y transporte de arena, en un conflicto que amenaza con impactar sobre actividades estratégicas de la economía argentina.
La decisión fue adoptada tras una serie de reuniones realizadas tanto en la Secretaría de Trabajo de la Nación como en ámbitos privados, donde no se logró alcanzar un acuerdo salarial para los trabajadores de la actividad.
Desde la federación, integrada por el SOMU, el Centro de Patrones y el SICONARA, cuestionaron la postura empresaria y denunciaron la falta de una propuesta que permita recomponer el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.
“Los plazos de la negociación ya están vencidos y seguimos sin respuestas concretas”, señalaron desde la conducción gremial al anunciar el inicio del estado de alerta, medida que representa el primer paso de un posible plan de lucha de mayor alcance.
El secretario general de la FESIMAF, Raúl Durdos, remarcó que la situación salarial atraviesa un momento crítico y sostuvo que la falta de acuerdo no sólo perjudica a los trabajadores, sino que también podría afectar áreas sensibles del aparato productivo nacional.
La preocupación sindical apunta especialmente al abastecimiento de arena utilizada en los desarrollos no convencionales de Vaca Muerta, donde el insumo resulta clave para las operaciones vinculadas al fracking y la producción hidrocarburífera. Un eventual endurecimiento de las medidas gremiales podría complicar la logística y alterar el funcionamiento de uno de los principales proyectos energéticos del país.
Al mismo tiempo, desde la federación advirtieron que el conflicto también podría repercutir en la industria de la construcción, otro sector que depende de manera directa de la provisión de arena para sostener obras y proyectos de infraestructura.
Con la negociación en un punto de máxima tensión, los gremios anticiparon que, si no aparece una propuesta salarial superadora en los próximos días, avanzarán con nuevas medidas de fuerza. El conflicto ya comenzó a generar preocupación no sólo por la situación laboral de los trabajadores, sino también por el posible impacto económico que podría provocar sobre sectores estratégicos para el desarrollo productivo argentino.
