GREMIALES
26 de mayo de 2026
La ofensiva contra la UOM desata una rebelión gremial: ATE y el FreSU salen a la calle en defensa de Abel Furlán
La intervención judicial sobre la Unión Obrera Metalúrgica encendió las alarmas en el movimiento obrero. Este martes, sindicatos y organizaciones nucleadas en el Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos marcharán a la sede nacional del gremio metalúrgico para repudiar lo que consideran un intento de disciplinamiento sindical.
La crisis desatada tras la anulación de las elecciones internas de la Unión Obrera Metalúrgica sumó este lunes un nuevo capítulo de tensión política y sindical. La Asociación Trabajadores del Estado y el Frente de Sindicatos y Organizaciones en Lucha confirmaron una movilización para este martes a las 12 frente a la sede central del gremio metalúrgico, en respaldo a su secretario general, Abel Furlán.
La convocatoria fue impulsada por el titular de Asociación Trabajadores del Estado, Rodolfo Aguiar, quien denunció una “avanzada judicial” contra las organizaciones obreras y advirtió sobre las consecuencias políticas del fallo que desplazó a las autoridades electas de la UOM. “Si no vamos a una huelga general, se quedan con los sindicatos”, lanzó Aguiar en una de las declaraciones más duras surgidas desde el sindicalismo combativo tras la decisión judicial.
Desde distintos sectores gremiales interpretan la resolución como un precedente peligroso que podría extenderse a otras organizaciones sindicales en medio del ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo y el creciente conflicto laboral en la industria. La protesta de este martes buscará transformarse además en una demostración de fuerza y unidad frente a lo que consideran una ofensiva destinada a debilitar la capacidad de representación de los sindicatos.
Según adelantaron los organizadores, tras la movilización se analizarán posibles medidas de fuerza y no se descarta la convocatoria a un paro de mayor alcance. El conflicto alrededor de la UOM ya comenzó a generar repercusiones en distintas regionales de la CGT y federaciones industriales, donde crece la preocupación por la judicialización de la vida interna de los gremios y el impacto político que podría tener sobre el conjunto del movimiento obrero organizado.
