GREMIALES
19 de junio de 2026
El “Pollo” Sobrero advirtió sobre un “panorama terminal” en los ferrocarriles y alertó: “Vamos a chocar de nuevo”
El dirigente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero lanzó una dura advertencia sobre la crítica situación que atraviesa el sistema ferroviario argentino y denunció un “vaciamiento insostenible” que, según afirmó, podría derivar en nuevas tragedias como la Masacre de Once.
Durante una intervención pública, Sobrero aseguró que el sistema arrastra una deuda de “380 millones de dólares” y cuestionó la paralización de obras fundamentales para garantizar la seguridad del servicio.
“Hay empresas que hicieron obras que quedaron a mitad de camino y hace meses que no cobran. Son trabajos indispensables para el funcionamiento ferroviario”, sostuvo el referente sindical.
El secretario general de la seccional Oeste de la Unión Ferroviaria remarcó además el grave deterioro del material rodante y denunció la falta de inversión en repuestos y mantenimiento.
“El material rodante ya tiene más de 1.400.000 kilómetros recorridos y no se pueden hacer las reparaciones porque no compraron los repuestos que tendrían que haber adquirido el año pasado”, explicó.
En ese marco, Sobrero vinculó el actual escenario con las condiciones que derivaron en la tragedia ferroviaria de Once en 2012. “Este mismo camino nos llevó a la Masacre de Once. No queremos volver a vivir algo así”, afirmó.
El dirigente también cuestionó el cierre y deterioro de distintos ramales ferroviarios en el interior del país. Mencionó problemas en Tucumán, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, Pehuajó, Chaco, Entre Ríos y Villa María, y describió un “panorama terminal para el sistema ferroviario”.
Asimismo, recordó que el Gobierno había decretado la emergencia ferroviaria el pasado 13 de junio, con el anuncio de una inversión de 1.300 millones de dólares para obras urgentes de infraestructura y seguridad.
“Esa plata nunca llegó a las vías”, denunció.
Sobrero apuntó además contra la reducción de personal en áreas estratégicas del sistema y aseguró que más de 4.000 trabajadores dejaron sus puestos mediante retiros voluntarios financiados, según dijo, con fondos que debían destinarse a infraestructura.
“Estamos perdiendo el capital que tiene el sistema ferroviario, que son los trabajadores. Menos personal significa menos gente arreglando vías, señales y talleres. Eso empeora todo”, advirtió.
En el tramo más duro de su exposición, el dirigente aseguró que los ferroviarios conocen cómo recuperar el sistema, hacerlo eficiente y sostenerlo económicamente, pero reclamó ser escuchados.
“Sabemos cómo poner en funcionamiento el tren. Sabemos cómo autofinanciarnos y hacer un sistema eficiente. Lo que no queremos es seguir viendo muertos y accidentes por negligencia del Estado”, expresó.
Finalmente, lanzó una fuerte advertencia dirigida a funcionarios y legisladores.
“Necesitamos que nos escuchen. Si seguimos así, vamos a chocar de nuevo porque no están dadas las condiciones de seguridad para tener un sistema digno y seguro. Están todos advertidos”, concluyó.
