POLITICA
14 de abril de 2026
Desregulación a medida de las multinacionales: advierten que el Gobierno pone en riesgo la soberanía y la seguridad en el Río Paraná
El capitán fluvial y práctico del Paraná, Diego Ordóñez, cuestionó con dureza la reforma impulsada por Federico Sturzenegger y alertó sobre un posible deterioro en la seguridad de la navegación y el control soberano.
En una entrevista exclusiva,para Mundo Sindical el capitán fluvial y práctico del Río Paraná, Diego Ordóñez, lanzó una fuerte advertencia sobre las consecuencias de la reciente desregulación del sector de practicaje impulsada por el Gobierno nacional. Según sostuvo, la medida no solo carece de fundamentos reales, sino que además abre la puerta a un escenario de mayor riesgo operativo y pérdida de control estratégico en una de las principales vías navegables del país.
En ese coxtexto Ordóñez fue contundente al desmentir el principal argumento oficial. “Se habla de generar competencia para bajar costos, pero eso ya existe desde la década del 90. No es cierto que el sector esté cerrado o monopolizado”, explicó, dejando en evidencia que la iniciativa responde a otros intereses.
En ese sentido, el práctico advirtió que la verdadera intención detrás de la reforma sería reducir costos a cualquier precio, incluso a costa de la seguridad. “Se están flexibilizando las condiciones para acceder al título de práctico. Eso implica menos exigencia, menos formación y, en definitiva, menos profesionalismo”, señaló. Para el especialista, este camino podría derivar en incidentes graves en la navegación, en un contexto donde el conocimiento técnico y la experiencia son determinantes.
El Río Paraná, eje clave para el comercio exterior argentino, requiere de altos estándares de seguridad debido a su complejidad operativa. Allí, el rol del práctico es insustituible: no solo asesora al capitán del buque en zonas de navegación restringida, sino que también actúa como garante del cumplimiento de las normativas nacionales en aguas jurisdiccionales.
“Somos también veedores de la soberanía. No es solo una cuestión técnica, es una función estratégica para el país”, enfatizó Ordóñez, marcando la gravedad de una eventual pérdida de control en este ámbito.
Respecto a los beneficiarios de la medida, el diagnóstico fue lapidario. “Esto favorece principalmente a los grandes grupos del transporte marítimo, en su mayoría capitales extranjeros, y a las multinacionales cerealeras. No tiene nada que ver con el interés nacional”, denunció.
En cuanto a la formación, Ordóñez recordó que el camino para convertirse en práctico es largo y riguroso: primero se requiere una carrera como capitán, y luego una especialización técnica, tanto teórica como práctica, en la zona específica donde se ejercerá. “No es algo que se pueda improvisar ni simplificar sin consecuencias”, advirtió.
Finalmente, el capitán remarcó que la discusión no debería centrarse únicamente en los costos, sino en la seguridad, la profesionalización y la defensa de los intereses estratégicos del país. “Cuando se toca el practicaje, se está tocando mucho más que una actividad: se está poniendo en juego la seguridad de la navegación y la soberanía argentina”, concluyó.
