GREMIALES
27 de julio de 2026
ATE lanza un paro nacional con movilización y redobla la ofensiva contra Milei:
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional con movilización al Ministerio de Economía para el próximo 3 de agosto en reclamo de una urgente recomposición salarial, el fin del ajuste sobre el empleo público y contra lo que definió como el "vaciamiento del Estado". El gremio endureció además su discurso político y responsabilizó al Gobierno nacional por el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
La conducción nacional de ATE resolvió en el dia de hoy profundizar el plan de lucha con una huelga nacional y una movilización al Ministerio de Economía el próximo 3 de agosto, en una jornada que promete convertirse en una de las principales expresiones de protesta del movimiento estatal durante este año.
El sindicato sostiene que los salarios de los empleados públicos atraviesan una situación crítica y afirma que, para recuperar el poder adquisitivo perdido desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los ingresos "deberían ser más del doble de lo que son actualmente".
Desde la organización denunciaron que las paritarias quedaron muy por debajo de la inflación acumulada y aseguraron que la pérdida salarial supera ampliamente el 45%. A ese escenario, señalaron, se suma el fuerte incremento de las tarifas de los servicios públicos, que según ATE acumulan aumentos superiores al 900% desde diciembre de 2023.
El gremio también cuestionó con dureza el rol de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), al considerar que los acuerdos salariales firmados durante este período contribuyeron al deterioro del ingreso de los trabajadores estatales.
Otro de los ejes del documento difundido por ATE fue el creciente endeudamiento de los empleados públicos. La organización advirtió que muchos trabajadores ya no sólo recurren a bancos, mutuales o billeteras virtuales para afrontar gastos cotidianos, sino también a prestamistas informales en los barrios, una situación que calificó como "sumamente peligrosa" por las consecuencias económicas y sociales que genera.En el plano político, el sindicato afirmó que el Gobierno nacional atraviesa un proceso de pérdida de respaldo social y sostuvo que la creciente conflictividad sindical refleja el descontento de amplios sectores de la sociedad. En ese contexto, dirigentes de ATE plantearon que existen condiciones para avanzar por vías institucionales en un proceso de destitución presidencial, declaraciones que seguramente profundizarán la confrontación con la Casa Rosada.
Finalmente, la entidad sindical rechazó el discurso oficial sobre la reducción del Estado. Según ATE, el Estado no desapareció sino que modificó sus prioridades, favoreciendo —afirman— a los grandes grupos económicos y empresas transnacionales en detrimento de los trabajadores y de las políticas públicas destinadas a garantizar derechos.
Con la convocatoria del 3 de agosto, ATE buscará instalar nuevamente en la agenda pública el debate sobre el salario estatal, la continuidad de los despidos, el ajuste presupuestario y el futuro de la administración pública nacional.