CGT
7 de julio de 2026
La CGT sale a la calle contra el ajuste de Milei y lanza un plan de lucha nacional para enfrentar el modelo económico
La central obrera, las dos CTA y las principales confederaciones sindicales acordaron iniciar el 22 de julio una escalada de movilizaciones contra las políticas del Gobierno. Jubilados, endeudamiento, industria, salario y defensa del trabajo serán los ejes de una ofensiva que podría desembocar en un nuevo paro general.
En ese contexto La Confederación General del Trabajo (CGT) puso en marcha un nuevo capítulo de la resistencia sindical frente a las políticas del presidente Javier Milei. En una reunión realizada en la histórica sede de Azopardo 802, la conducción cegetista, junto a las dos CTA y las principales confederaciones de la industria, el transporte, la energía, la alimentación y las comunicaciones, acordó iniciar el próximo 22 de julio un plan de lucha nacional con fuerte presencia en las calles. La primera medida será una movilización al Congreso Nacional para acompañar el histórico reclamo de los jubilados, uno de los sectores más golpeados por el ajuste económico.
La decisión fue tomada por unanimidad y marca el inicio de una agenda de protestas que busca enfrentar las consecuencias del modelo económico impulsado por el Gobierno nacional. Desde la central obrera sostienen que el objetivo es denunciar "el plan económico de Milei y la política de endeudamiento que sostiene este gobierno", al tiempo que convocarán a otros sectores sociales para ampliar el frente de resistencia. El cronograma continuará el 7 de agosto con la tradicional marcha de San Cayetano junto a los movimientos sociales; luego habrá una movilización frente al Ministerio de Economía para denunciar el crecimiento del endeudamiento de trabajadores y pequeñas empresas, participación en la Semana Social de la Iglesia, una protesta por el Día de la Industria el 2 de septiembre, acciones durante la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y actividades vinculadas a la visita del papa León XIV prevista para noviembre. La estrategia sindical prioriza la movilización permanente, las asambleas en los lugares de trabajo y acciones de visibilización en todo el país antes que una huelga inmediata. Sin embargo, la conducción de la CGT dejó en claro que este proceso apunta a construir las condiciones para una gran protesta nacional que podría culminar con un nuevo paro general. Durante el encuentro, el titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), Juan Carlos Schmid, reclamó acelerar las medidas y sostuvo que "no hay que esperar más". Su propuesta fue comenzar inmediatamente con la defensa de los jubilados, continuar con una protesta frente al Ministerio de Economía y luego avanzar sobre los reclamos vinculados a la salud y el empleo.
La conducción cegetista también resolvió fortalecer la presencia territorial mediante plenarios regionales, acompañamiento a cada conflicto laboral y acciones conjuntas con organizaciones empresarias provinciales afectadas por la caída de la actividad económica. En ese marco, el dirigente de Alimentación, Rodolfo Daer, impulsó una gran movilización para el Día de la Industria con el objetivo de visibilizar la crisis que atraviesan fábricas y trabajadores como consecuencia de la apertura económica, la caída del consumo y las políticas oficiales.
Por su parte, la CTA Autónoma propuso aprovechar la visita del papa León XIV para desarrollar una amplia convocatoria en defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Al esquema de protestas también se incorporará un paro nacional docente previsto para agosto, impulsado desde la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT junto a CTERA y otros sindicatos del sector. Con este programa, la CGT comienza una nueva etapa de confrontación con el Gobierno nacional y busca convertir el creciente malestar social en un plan de lucha sostenido para frenar el ajuste sobre trabajadores, jubilados y la producción nacional.
