CGT
22 de febrero de 2026
La CGT analizó el paro contra la “modernización” laboral que Diputados aprobó de madrugada

Con un acatamiento del 90% en todo el país, la central obrera rechazó la reforma impulsada por el Gobierno. Pese a la huelga, 135 diputados votaron a favor y dieron media sanción al proyecto que ahora vuelve al Senado.
La Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) llevó adelante el 19 de febrero un Paro Nacional con un nivel de acatamiento que, según el propio Consejo Directivo, superó el 90% en todo el país. La medida fue en rechazo al proyecto de ley de “Modernización Laboral”, que finalmente fue aprobado en la madrugada del 20 por 135 votos afirmativos sobre 250 diputados presentes. Desde el histórico Salón Felipe Vallese, el triunvirato conductor —integrado por Jorge Sola (Seguros), Cristián Jerónimo (SEIVARA) y Octavio Argüello (Camioneros)— sostuvo que la huelga “fue clara en su pronunciamiento” y que existe “un amplio rechazo a una ley de flexibilización laboral regresiva y perjudicial para la clase trabajadora argentina”.
“Cuesta llamar ‘modernización’ a lo que retrocede 100 años. Nunca es modernizar algo si volvemos para atrás en lo que conseguimos”, sentenciaron antes de que en la Cámara baja se consumara la aprobación en general y por capítulos pasada la 1 de la madrugada. Transferencia millonaria y alerta previsional Sola apuntó que el proyecto implica una transferencia anual de recursos “de 6 mil millones de dólares” desde el sector trabajo hacia el financiero y empleador. Según explicó, 3 mil millones corresponderían a la baja de aportes y contribuciones patronales, mientras que otros 3 mil millones surgirían del impacto sobre el sistema previsional a partir de la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que cubriría indemnizaciones por despidos.
“Son 6 mil millones de dólares anuales que pasarán del salario diferido de los trabajadores hacia el sector financiero”, denunció. El dirigente también trazó un balance crítico de la situación laboral: “Todos los días, en los últimos dos años, 400 trabajadores pierden su puesto formal. Hay 21.000 pymes que dejaron de existir y 300.000 puestos que pasaron a la informalidad o la desocupación”.
“El Gobierno jamás tuvo voluntad de diálogo” Por su parte, Jerónimo cuestionó la falta de negociación con el Ejecutivo y aseguró que el proyecto “tiene una redacción maliciosa y una carga ideológica”. También afirmó que las propuestas elevadas por el sector sindical no fueron consideradas. “La sociedad le dio un mensaje al Gobierno. Está cansada de políticas que oprimen derechos y no dan esperanza. No podemos permitir que quienes fueron elegidos para defender al pueblo le den la espalda”, remarcó. La CGT anticipó que continuará con el plan de acción gremial y que llevará el reclamo “a la calle”, mientras el proyecto vuelve al Senado para su tratamiento definitivo
